Resultados de la encuesta sobre "El impacto del COVID-19"

CEDEC, consultoría de gestión estratégica dedicada a las empresas familiares y a las Pymes, ha realizado dos encuestas sobre la forma en que las empresas han sentido el impacto de Covid-19.
Esta encuesta se llevó a cabo entre los clientes y no clientes de CEDEC del 30 de marzo al 20 de abril de 2020, entre las empresas con un volumen de negocios de más de 2 millones de euros. 
La muestra recogida se refiere a 205 empresas, entre ellas 89 en España, 62 en Francia y 54 en Italia.

Nuestra muestra

Ya sea en España, Francia o Italia, la mayoría de las empresas que respondieron a la encuesta tienen entre 10 y 250 empleados.
- En España, los sectores más representados entre ellos son los Servicios y el Comercio, seguidos por la Electrónica y la Metalurgia.
- En Francia, la mayoría trabaja en Comercio, Construcción y Electrónica/Metalurgia.  
- En Italia, los sectores más representados son la Electrónica/Metalurgia, los bienes de consumo, seguidos de la construcción y el comercio al por menor.
Su facturación está bien distribuida entre 2 y 7 millones de euros (sin embargo, en Italia, el 35% de las empresas que respondieron tienen una facturación de 7 millones de euros).

Situación en tiempos de crisis 

Cuando les preguntamos cómo operaron durante la crisis, las empresas españolas y francesas respondieron respectivamente al 17% y al 19% que fueron cerradas. Este porcentaje es mayor en Italia, donde el 38% de las empresas que respondieron admiten haber sido cerradas. 
Todas las empresas hicieron un ERTE y el teletrabajo, especialmente en Francia con +60% de las empresas francesas que han utilizado este sistema. En España e Italia, el 11% y el 10% de las empresas hicieron un ERTE, respectivamente. Esto es mucho menos que en Francia, quizás debido a las medidas que tardaron algún tiempo en ser aclaradas por los gobiernos de estos países durante el mes de marzo.

 

Disminución de la facturación

En España, el 31% de las empresas que respondieron informaron de una caída casi completa de la facturación (entre el 91 y el 100% durante la crisis del covid-19). Son el 24% en Francia y el 22% en Italia, con quizás más optimismo por parte de los italianos…
En Francia, sólo el 11% de las empresas consideran que no han experimentado una disminución del volumen de negocios, probablemente porque se encuentran entre las empresas que han podido continuar su actividad durante el período de confinamiento. En Italia, sólo el 7% y en España el 4%.

 

Desafíos que enfrentan las empresas

Ya sea en España, Francia o Italia, el desafío número uno percibido por los empresarios es la incertidumbre y la dificultad de predecir el futuro. 
A continuación, en la lista de las principales preocupaciones de las empresas francesas se encuentran las interrupciones de suministro (15%) y las restricciones de viaje (12%), que no permitirán una fácil reanudación de la actividad. Entonces el factor "recursos humanos" es una gran preocupación para las empresas francesas. Este número llega en 4ª posición con el temor de "el impacto en la moral y la productividad de los empleados". 
España e Italia difieren ligeramente de Francia, pero están de acuerdo en el temor de una caída de la confianza de los clientes y una disminución del consumo (14% de las preocupaciones en España y 10% en Italia), así como en las dificultades de financiación y el flujo de caja (12% en España, 10% en Italia). Este último punto puede explicarse por el hecho de que la fuerza financiera de las empresas en Francia es mayor que en España e Italia.
En España e Italia, los " cambios rápidos en el entorno", que van de la mano de la incertidumbre ambiental, constituyen un gran desafío para las empresas, que comprensiblemente van a tener que hacer frente a una situación sin precedentes al salir de la crisis. 
Observamos en la encuesta que ciertos elementos no se percibían como desafíos significativos: la comunicación interna o la comunicación externa (marketing) no se encuentran entre las cuestiones más importantes para las empresas de España, Francia o Italia. Ya sea porque estos asuntos están bajo control o porque no se perciben como una prioridad.


La duración del impacto de la crisis 

En España, más empresas creen que la crisis tendrá un impacto más duradero en la economía (+8 puntos en comparación con Francia o Italia).
En Francia, el 40% de los encuestados piensa que el impacto de la empresa se sentirá durante 4 a 6 meses. Pero el 19% cree que tomará más tiempo (entre 7 y 12 meses) y el 18% cree que el impacto durará más de un año... 
En Italia, sin duda porque se vieron afectados por la crisis de Covid-19 antes que Francia y España, las empresas son relativamente optimistas sobre la duración del impacto de la crisis. El 35% piensa que se sentirá durante 4 a 6 meses y el 26% piensa que tendrá un impacto entre 1 y 3 meses. Este relativo optimismo en el momento en que se realizó la encuesta debe ser reexaminado a la luz de las últimas previsiones económicas y las medidas gubernamentales adoptadas. 


 
Medidas adoptadas por las empresas

En Francia, entre las medidas adoptadas por más de 30 empresas se encuentran la adaptación de nuevas modalidades de trabajo con la introducción del teletrabajo y la flexibilidad de horarios, la introducción de la actividad parcial, seguida de la creación y/o aplicación de un plan de continuidad, la organización de reuniones de crisis y la designación de responsables de la gestión de crisis.  Cabe señalar que la pertenencia a una organización profesional permite a las empresas francesas recurrir en menor medida a empresas privadas de asesoramiento jurídico, como en Italia. Sin embargo, no es el caso de España, donde la asesoría legal es una de las medidas que más frecuentemente aplican las empresas, aunque muchas de ellas pertenecen a organizaciones profesionales.
En España e Italia, las empresas también han puesto en marcha las medidas "básicas" para hacer frente a una crisis. En gran medida implementan reuniones de crisis, y han adaptado sus condiciones de trabajo con la introducción del teletrabajo y los horarios de trabajo flexibles.  Tienen responsables de gestión de crisis y están aplicando su plan de contingencia.

Por otra parte, entre las acciones o medidas que no están previstas en el momento de la respuesta a la encuesta, observamos lógicamente para todos los países "un aumento de las inversiones".

En España, si bien los despidos permanentes no están en absoluto en el orden del día, lo que ilustra el deseo de no perder el capital humano de la empresa, los despidos temporales se han introducido y siguen estando previstos como una forma de ajustar la plantilla a la caída de la producción o de la actividad. 
La búsqueda de alternativas tanto en lo que se refiere a nuevos canales de venta como a la cadena de suministro no está prevista en este momento... probablemente porque requiere un estudio más profundo, que no ha sido (¿todavía?) realizado por los líderes empresariales españoles.  La modificación de los objetivos anuales está en marcha, como en Francia e Italia. Una gran parte de empresas parece estar esperando recibir ayuda del gobierno y préstamos de los bancos.
Cabe señalar que la crisis ya ha influido en la forma en que las empresas venden sus productos tanto en el proceso ("adaptación del producto/servicio") como en la comercialización/comunicación ("adaptación del producto/servicio").

En Francia, los despidos, ya sean temporales o permanentes, no están previstos en absoluto. Esto puede explicarse por la importante red de seguridad establecida por los poderes públicos en Francia, destinada precisamente a evitar los despidos.
Durante la encuesta, muchas empresas francesas -que se puede considerar que se dedican a la gestión de emergencias- consideraron que no habían previsto identificar nuevos canales de venta, o identificar alternativas en la gestión de la cadena de suministro. En tiempos de incertidumbre, tampoco se prevé el uso de herramientas/software para la gestión empresarial, seguramente porque no existen en la empresa y no es el momento adecuado para pensar en los gastos. 
En Italia, entre las medidas "en curso" o planificadas se encuentran la adaptación de los productos o servicios, su comunicación a través de los canales de comercialización y distribución, utilizando herramientas/programas tecnológicos para este fin si es necesario. 
Al igual que en otros países, las inversiones no están en el orden del día, ni tampoco los despidos, ya sean temporales o permanentes. Entre las medidas "planificadas" están la expectativa de medidas gubernamentales que podrían beneficiar a las empresas, así como el acuerdo de liquidez de los bancos, que se han retrasado mucho en Italia.

 

El futuro: lo que las empresas quieren ver cambiado de forma sostenible  

Tanto en España como en Italia, la disponibilidad de liquidez para poder reiniciar el negocio es el tema número uno en el que las empresas quieren ver un impacto. Son conscientes de que esto tendrá efectos duraderos para los planes de crecimiento y desarrollo en los próximos años. 
Por lo tanto, en ambos países, las preocupaciones se centran firmemente en la corriente de efectivo. La liquidez es un tema en el que las empresas quieren que la crisis tenga un impacto, a fin de permitir un acceso más fácil a los préstamos bancarios.
La política de viajes y de movilidad geográfica se verá sin duda afectada durante algún tiempo, lo cual es anticipado por los empresarios españoles. Por último, el plan de continuidad y la gestión de riesgos sigue siendo un tema central para los próximos años. La anticipación y la previsión siguen siendo el núcleo de las preocupaciones para garantizar que no se repita esa conmoción económica.

En Francia, esperamos poder aprender a actuar ante una crisis. Las empresas también esperan ver un cambio en la cultura corporativa en términos de motivación y compromiso de los empleados. Dado que ciertas condiciones de trabajo (35 horas, vacaciones...) han sido puestas de nuevo en la mesa de negociaciones por el Ministerio de Economía y los sindicatos patronales, podemos creer que las empresas han retomado este tema y se imaginan relajaciones similares para asegurar su recuperación. 
Además, los empresarios tienen la intención de aprender de esta crisis en lo que respecta a la planificación de la continuidad y la gestión de riesgos. 

En Italia se prevén cambios en la cadena de suministro, sin duda debido a las restricciones a la movilidad entre países y a una reubicación prevista de la producción en determinados sectores. 

Más sorprendentemente, las empresas italianas creen que la crisis de Covid-19 tendrá un efecto duradero en el marketing y la comunicación externa. ¿Creen que la comunicación será aún más digitalizada? ¿Que el comercio electrónico ganará más peso en comparación con el comercio tradicional? Estas son hipótesis plausibles.

 


Las preocupaciones de nuestras empresas

Globalmente, las preocupaciones de nuestras empresas españolas, francesas e italianas se centran en un punto: la incertidumbre y la capacidad de proyectarse en el futuro, la falta de visibilidad total que es esencial para la gestión de la empresa.
A muchos de ellos también les preocupa cómo reiniciar su actividad, mediante una tesorería suficiente, una demanda existente, pedidos que se puedan satisfacer, el mantenimiento del empleo y la garantía de una recuperación en condiciones de salud y seguridad adecuadas. 

En España e Italia hemos observado cierta desconfianza en la gestión gubernamental de la crisis, lo que tal vez sea menor en Francia, donde los anuncios se hicieron bastante pronto en el calendario.



 

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